Carpintería Metálica y de Aluminio en Valencia | Estructuras y Cerramientos
La carpintería metálica aparece en dos momentos muy distintos de una obra: cuando hay que sostener algo —un apeo, un refuerzo, un pilar nuevo— y cuando hay que cerrar algo —una ventana, una barandilla, un cerramiento—. Lo primero es estructura y se calcula; lo segundo es cerramiento y se mide en aislamiento y estanqueidad. En Construcciones PMO Valencia ejecutamos ambas con experiencia contrastada en obra, coordinadas con el resto de la reforma y no como un trabajo suelto de taller.
Estructuras metálicas, apeos y refuerzos
El acero es lo que permite abrir espacios en edificios que no se proyectaron para ello. Cuando se quiere unir el salón con la cocina y en medio hay un muro de carga, la solución pasa por un apeo: apuntalar provisionalmente, cortar el muro, colocar un perfil metálico —normalmente IPE o HEB según la luz y la carga— y transmitir los esfuerzos a los apoyos. No es una obra que se improvise: exige cálculo previo, y el orden de las operaciones importa tanto como el perfil elegido.
Trabajamos también refuerzos de forjados y de vigas de madera deterioradas, muy comunes en las viviendas antiguas del centro de Valencia y de los cascos históricos de la provincia, donde aparecen cabezas de viga podridas por humedad. Ahí la intervención combina apeo, sustitución o refuerzo con perfilería metálica y consolidación del apoyo en el muro.
Todo el acero estructural va con su tratamiento anticorrosión, y en los casos que lo requieren con protección frente al fuego. Un perfil bien dimensionado pero mal protegido es un problema aplazado, no resuelto.
Barandillas, rejas, escaleras y cerramientos
Fabricamos e instalamos barandillas de acero y de acero inoxidable, escaleras metálicas, rejas, puertas, vallados y estructuras para porches y pérgolas. En barandillas hay un detalle que se pasa por alto y que es normativa: la altura mínima de protección y la separación máxima entre barrotes, pensada para que no pueda pasar un niño. En una vivienda con menores, esa separación no es un capricho del proyectista.
En cerramientos acristalados —galerías, separaciones interiores, cierres de porche— el trabajo consiste en resolver la estructura, la estanqueidad y la dilatación. El aluminio y el vidrio se mueven con la temperatura, y un cerramiento sin holguras de dilatación acaba con el vidrio tensionado o con juntas abiertas al cabo de dos veranos.
Ventanas de aluminio: rotura de puente térmico y aislamiento
Cambiar las ventanas es la intervención que más se nota en confort y en factura. El aluminio moderno con rotura de puente térmico no tiene nada que ver con el aluminio de los años ochenta: incorpora un separador aislante entre la cara exterior y la interior del perfil, que es justo por donde antes se escapaba el calor y por donde aparecía la condensación en invierno.
Lo que más influye en el resultado no es la marca del perfil sino tres cosas: el vidrio —doble con cámara y capa bajo emisiva, o triple en orientaciones muy expuestas—, la permeabilidad al aire de la carpintería, y sobre todo el montaje. Una ventana excelente mal sellada en el encuentro con la obra aísla peor que una ventana normal bien colocada. En clima mediterráneo conviene además pensar en el verano: el control solar y las persianas o toldos evitan que la vivienda se convierta en un invernadero.
Aluminio o PVC, y cuándo se puede cambiar sin obra
El PVC aísla algo mejor a igualdad de gama y suele salir más económico; el aluminio permite perfiles más esbeltos, aguanta mejor los grandes formatos y las correderas de mucho peso, y envejece muy bien en ambiente marino, que en la costa valenciana no es un detalle menor. Para huecos grandes con vidrio pesado, el aluminio suele ser la elección técnica.
En muchas viviendas se puede sustituir la ventana sobre el marco existente, sin picar la obra: se ahorra escombro, polvo y días, a cambio de perder unos centímetros de luz del hueco. Cuando el marco antiguo está deteriorado, o cuando el objetivo es de verdad mejorar el aislamiento, compensa retirar todo y sellar bien el encuentro. En fachada y en comunidades hay que respetar además lo que digan los estatutos y la ordenanza municipal sobre uniformidad estética.

Cómo trabajamos la carpintería metálica
Visita y toma de medidas reales en obra, nunca sobre plano
Cálculo del perfil cuando el trabajo es estructural (apeos y refuerzos)
Fabricación a medida en taller
Apuntalamiento provisional y preparación de apoyos
Montaje, aplomado y anclaje definitivo
Tratamiento anticorrosión y acabado
Sellado de encuentros y remates de albañilería
Al ser también la empresa constructora, los remates de obra que deja la carpintería —jambas, vierteaguas, mochetas— los resolvemos nosotros: es donde suelen quedarse los trabajos a medias cuando intervienen dos empresas distintas.
Qué determina el precio de la carpintería metálica
Es un trabajo a medida, así que el precio depende del alcance:
Si es estructural o no: un apeo lleva cálculo, apuntalamiento y perfil dimensionado; una barandilla, no.
La luz a salvar y la carga, que determinan el perfil y su peso.
El acceso: meter un perfil de seis metros por una escalera comunitaria no cuesta lo mismo que descargarlo con grúa a pie de obra.
El acabado: galvanizado, lacado o inoxidable.
En ventanas, el vidrio y la gama del perfil, más el tipo de montaje (sobre marco existente o retirando el antiguo).
Y una advertencia sobre los precios por metro cuadrado de ventana: no significan nada sin saber qué perfil, qué vidrio y qué rotura de puente térmico llevan. Entre una ventana de aluminio sin rotura con vidrio simple y otra con rotura de puente térmico y doble acristalamiento bajo emisivo con cámara de argón hay una diferencia enorme en precio y, sobre todo, en resultado: la primera seguirá condensando en invierno y dejando pasar el ruido. Lo que hay que comparar es la ficha técnica, no el metro cuadrado.
Tomamos medidas en obra y entregamos presupuesto cerrado por partidas, con los remates de albañilería incluidos y no como extras posteriores.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Puedo abrir un muro de carga con una viga metálica?
Sí, es una intervención habitual, pero no es obra menor: requiere cálculo estructural del perfil, apuntalamiento provisional de la zona y, en la mayoría de casos, licencia con proyecto y dirección facultativa. El orden de trabajo es tan importante como el perfil: se apea primero, se corta después. Comprobamos si el muro es realmente de carga antes de presupuestar, porque muchas veces el tabique que separa cocina y salón no lo es y la obra se simplifica mucho.
¿Aluminio o PVC para las ventanas?
A igualdad de gama, el PVC aísla algo mejor y suele ser más económico; el aluminio con rotura de puente térmico permite perfiles más finos, aguanta mejor las correderas grandes y pesadas y envejece muy bien cerca del mar. Para huecos grandes o vidrios pesados, aluminio. Para una ventana estándar donde prime el aislamiento y el precio, PVC. En ambos casos, el resultado depende más del vidrio y del montaje que del material del marco.
¿Se pueden cambiar las ventanas sin hacer obra?
En muchos casos sí: se instala la carpintería nueva sobre el marco antiguo, sin picar. Se gana en limpieza y rapidez y se pierden unos centímetros de luz del hueco. No es recomendable cuando el marco existente está deteriorado o corroído, ni cuando el objetivo principal es el aislamiento, porque el puente térmico del marco viejo se queda dentro. Lo valoramos ventana por ventana en la visita.
¿Qué altura debe tener una barandilla?
El Código Técnico fija una altura mínima de protección para huecos con riesgo de caída, mayor cuando la caída supera los seis metros, y limita la separación entre elementos verticales para que no pueda pasar la cabeza de un niño; además exige que no sea fácilmente escalable, lo que descarta los diseños con travesaños horizontales a modo de escalera en viviendas. Fabricamos siempre cumpliendo esas condiciones, aunque en una reforma de vivienda existente no siempre se exija formalmente.
¿Cuánto tarda una carpintería metálica a medida?
El trabajo de taller suele ser la parte más larga y no depende de la obra: entre la toma de medidas definitiva —que se hace con el hueco ya terminado, nunca sobre plano— y la entrega en obra pasan varias semanas según la carga del taller y el acabado elegido. El montaje en sí es rápido, de horas a un par de días. Por eso, en una reforma, la carpintería es de lo primero que hay que decidir y encargar aunque se instale al final: es la partida que más veces retrasa la entrega de una obra por haberla dejado para el último momento.
¿Cómo se protege el acero de la oxidación?
Depende de dónde vaya. En interior basta con imprimación antioxidante y esmalte. En exterior, y sobre todo en la franja litoral de Valencia, donde el ambiente salino ataca sin descanso, lo correcto es el galvanizado en caliente antes del acabado: sumergir la pieza en zinc fundido protege también las zonas que la pintura no alcanza, como el interior de los tubos y los cordones de soldadura. Pintar directamente sobre el acero negro sale más barato y dura mucho menos: los primeros puntos de óxido aparecen justo en las soldaduras, que es donde no llega el pincel.
¿Necesito permiso de la comunidad para cambiar las ventanas?
La ventana es suya, pero la fachada es un elemento común, así que la comunidad puede exigir que se respete el aspecto exterior: color, despiece y tipo de apertura. Lo habitual es que los estatutos obliguen a mantener la uniformidad estética. Antes de fabricar comprobamos qué carpintería tiene el resto del edificio y, si hay ordenanza municipal en zona protegida, qué permite el ayuntamiento.
Solicita presupuesto de carpintería metálica
Cuéntenos qué necesita: un apeo, un refuerzo de estructura, una barandilla, un cerramiento o cambiar las ventanas. Vamos a tomar medidas, resolvemos el cálculo cuando hace falta y le entregamos un presupuesto cerrado por partidas.
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