Cimentaciones y Estructuras en Valencia | Recalces y Refuerzos
La cimentación es la única parte del edificio que no se puede corregir barata después. Todo lo que va encima —tabiques, instalaciones, acabados— admite cambios; el terreno no. Por eso en obra nueva la decisión importante se toma con el estudio geotécnico en la mano, antes de mover una máquina, y por eso en rehabilitación cualquier grieta con sospecha de asiento se estudia antes de tocar el revestimiento. En Construcciones PMO Valencia ejecutamos cimentaciones y trabajos de estructura en toda la provincia, en obra nueva y en edificios existentes.
Cimentaciones para obra nueva en Valencia
El tipo de cimentación lo decide el terreno y la carga, no la costumbre. Las zapatas aisladas bajo pilares son la solución habitual cuando el terreno tiene capacidad suficiente a poca profundidad. La losa de cimentación reparte la carga en toda la superficie y es lo indicado cuando el terreno es flojo o heterogéneo, y también cuando hay nivel freático alto, porque resuelve a la vez el apoyo y la estanqueidad del sótano. Y la cimentación profunda —pilotes o micropilotes— se usa cuando el firme está lejos y hay que ir a buscarlo.
En la provincia de Valencia hay dos condicionantes que aparecen una y otra vez. El nivel freático alto en la zona del antiguo cauce y en buena parte de la Horta y la Ribera, que obliga a agotamiento durante la excavación y a resolver la cimentación pensando en la subpresión: un sótano mal resuelto en esas condiciones no filtra, flota. Y los rellenos antrópicos en suelo urbano consolidado, capas de escombro de derribos antiguos que aparecen bajo la superficie y que no tienen capacidad portante, por lo que hay que atravesarlas hasta el terreno competente.
El estudio geotécnico no es un trámite para el visado: es lo que evita la patología que después cuesta diez veces más. Ejecutamos la cimentación conforme a lo que dice el estudio y el proyecto, con control de la ferralla y del hormigón, y documentamos lo que queda enterrado, que es lo que nadie podrá comprobar después.
Recalces: cuando el edificio ya está construido
Un recalce es una cimentación nueva bajo un edificio en pie, y se plantea cuando aparecen asientos: grietas en diagonal desde las esquinas de los huecos, puertas que dejan de cerrar, suelos que pierden nivel. Antes de recalcar hay que confirmar que el movimiento es real y que sigue activo, con testigos y nivelaciones, y averiguar la causa: una fuga en la red de saneamiento que está lavando el terreno bajo la zapata provoca exactamente los mismos síntomas y se arregla arreglando la fuga, no recalzando.
Cuando el recalce procede, la solución más habitual en edificio existente son los micropilotes: perforaciones de pequeño diámetro que se pueden ejecutar con maquinaria compacta desde el interior del edificio o desde un patio, y que transmiten la carga al terreno competente. También se usan las inyecciones de resina expansiva para consolidar el terreno bajo la zapata, una técnica menos invasiva y más rápida, válida en algunos casos y no en todos. Ambas van con proyecto y con seguimiento del movimiento durante y después de la obra.
Refuerzo de forjados: aluminosis, corrosión y flechas
En los edificios valencianos de los años cincuenta a setenta hay tres patologías de forjado que se repiten. La aluminosis, en viguetas de cemento aluminoso, que se reconoce por el color pardo del hormigón, la pérdida de sección y la fisuración longitudinal; no todas las viguetas con aluminosis están comprometidas, y determinarlo requiere ensayo, no vista. La corrosión de armaduras por carbonatación o por humedad continuada, típica en forjados de balcón, voladizos y zonas bajo baños. Y las flechas excesivas, el forjado que ha cedido y se aprecia en el suelo o en la fisuración de los tabiques que descansan sobre él.
Las soluciones van del refuerzo puntual a la sustitución. Se puede reforzar con perfilería metálica bajo la vigueta afectada, con conectores y capa de compresión nueva por encima —que además mejora el comportamiento del conjunto—, con laminados de fibra de carbono cuando no se puede perder altura ni añadir peso, o sustituir el forjado por completo cuando el daño es generalizado. La elección la marca el cálculo y también la logística: en un edificio habitado, una solución que se ejecuta desde abajo evita vaciar las viviendas de la planta superior.
Apeos y apertura de huecos en estructura
Abrir un hueco en un muro de carga o retirar un pilar para ganar diafanidad en un local es una intervención estructural con un procedimiento estricto: cálculo previo del elemento sustituto, apeo provisional que reciba la carga durante la obra, corte controlado, colocación del dintel o del pórtico metálico, retacado del contacto para que la carga entre a trabajar de inmediato y, solo entonces, retirada del apeo.
El retacado es el paso que más se omite y el que provoca las fisuras que aparecen semanas después en la planta de encima: si el dintel no está en contacto real con la fábrica, el forjado tiene que descender unos milímetros hasta apoyarse, y ese descenso es la grieta. En locales comerciales, además, la apertura suele coincidir con la reforma de la fachada comercial, y ahí conviene resolver los dos trabajos con el mismo cálculo y no por separado.

Cómo abordamos un trabajo de estructura
Reconocimiento y toma de datos: geometría, materiales, daños y, si hace falta, catas y ensayos
Seguimiento del movimiento con testigos cuando hay grietas, antes de decidir nada
Proyecto y cálculo con técnico competente, y visado y licencia cuando corresponde
Apeos y protecciones antes de tocar ningún elemento portante
Ejecución con control de materiales: ferralla, hormigón, perfilería y anclajes
Retacado y puesta en carga en el orden previsto por el cálculo
Comprobación posterior del movimiento y entrega de la documentación de la obra
En estructura, la documentación de lo que queda oculto —fotos de la ferralla, albaranes del hormigón, certificados de los anclajes— es parte del trabajo: es lo único que permitirá saber en el futuro qué hay ahí dentro.
Qué determina el precio en cimentaciones y estructuras
Las variables que de verdad pesan:
El terreno: la presencia de nivel freático o de rellenos cambia por completo el tipo de cimentación y el coste de la excavación.
La accesibilidad para la maquinaria: trabajar en un solar abierto no se parece a hacerlo dentro de un edificio en pie con maquinaria compacta.
El alcance del refuerzo: no es lo mismo reforzar tres viguetas que ejecutar una capa de compresión en toda la planta.
Los apeos y el tiempo que deben permanecer montados.
Proyecto, cálculo y dirección facultativa, que en estructura no son opcionales y deben estar en el presupuesto desde el principio.
Desconfíe de un presupuesto de estructura cerrado sin haber visto catas ni ensayos: en rehabilitación, lo que no se ha abierto todavía es exactamente lo que decide el precio final.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cómo sé si una grieta es estructural?
Por su recorrido y su profundidad. Las estructurales atraviesan el muro, tienen continuidad y suelen seguir una geometría reconocible: diagonales desde las esquinas de puertas y ventanas en los asientos, horizontales en el frente de forjado en las corrosiones. Las de retracción son superficiales, finas y ramificadas. La comprobación definitiva es el seguimiento: se colocan testigos y se mide durante unas semanas. Si abre, está viva y hay que intervenir en la causa; si no se mueve, se puede reparar sin más.
¿Qué es la aluminosis y cómo se detecta?
Es la degradación del hormigón fabricado con cemento aluminoso, muy usado en viguetas prefabricadas entre los años cincuenta y setenta. Con el tiempo y en ambiente húmedo, el hormigón cambia de estructura interna, pierde resistencia y deja el acero desprotegido. Se sospecha por el color pardo o anaranjado del hormigón y la fisuración longitudinal, pero la confirmación es de laboratorio, con muestras. Tener aluminosis no significa que el forjado esté condenado: significa que hay que evaluarlo y controlar la humedad, que es lo que acelera el proceso.
¿Se puede quitar un pilar para abrir un local?
En muchos casos sí, sustituyendo su función por un pórtico metálico que recoja la carga y la lleve a los pilares contiguos, con el refuerzo de cimentación que el cálculo determine. No es una obra menor: exige proyecto, licencia, dirección facultativa y un apeo bien dimensionado durante la ejecución. Lo que nunca es aceptable es retirar o descalzar un pilar sin cálculo previo, aunque «parezca» que no carga: los pilares que no cargan casi nunca existen.
¿Cuándo hace falta un recalce de cimentación?
Cuando se confirma que hay asiento activo y que su causa está en la cimentación o en el terreno. Antes de llegar ahí hay que descartar lo más frecuente y lo más barato: una fuga en la red de saneamiento enterrada que está arrastrando el terreno bajo la zapata produce los mismos síntomas y se resuelve reparando la fuga. Por eso el orden es diagnóstico, seguimiento y, solo después, recalce con micropilotes o inyecciones según el caso.
¿Cuánto tiempo hay que vigilar una grieta antes de decidir?
Lo razonable es un ciclo estacional completo, o al menos tres o cuatro meses que incluyan un cambio de estación: muchos movimientos son térmicos y solo se manifiestan al pasar del invierno al verano. Con testigos de yeso se ve si abre o no; con fisurómetro se mide cuánto y en qué dirección, que es lo que de verdad sirve para el cálculo. Si la grieta avanza rápido o va acompañada de otros signos —puertas que dejan de cerrar, suelos que pierden nivel—, no se espera: se apea y se estudia de inmediato.
¿Hace falta proyecto y licencia para reforzar una estructura?
Sí. Cualquier intervención sobre elementos estructurales —forjados, pilares, vigas, cimentación, apertura de huecos en muro de carga— requiere proyecto técnico, licencia de obra y dirección facultativa, no la declaración responsable de obra menor. Además, en comunidades de propietarios la estructura es elemento común, así que la comunidad debe estar informada aunque la obra se ejecute dentro de una vivienda o un local privados.
Consulta tu proyecto de estructura
Tanto si es obra nueva como si le han aparecido grietas y quiere saber si son graves, hacemos el reconocimiento y le decimos qué hay que estudiar y qué no. Trabajamos con técnico para el cálculo y la dirección facultativa. Llámenos al 603 016 101.
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